En la madrugada
del martes, un hombre de 47 años, detenido por una acusación de abuso sexual
infantil contra su hijastra de 7 años, fue víctima de una golpiza por parte de
varios internos en la ciudad de Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz. Si bien
se encontraba alojado en un sector separado por razones de seguridad, esto no
fue impedimento para el violento ataque. Tras el hecho, intervino la Infantería
y trasladaron a todos los reclusos.
La investigación
judicial sobre el presunto abuso comenzó el lunes, cuando una mujer de 28 años
denunció a su esposo tras encontrarlo abusando a su hija menor, en presencia de
otra de sus hijas, dentro de una vivienda ubicada en la calle Legisladores, en
el barrio 25 de Mayo.
De acuerdo con la
información publicada por LM Neuquén, la Comisaría Segunda recibió un llamado
de auxilio a las 8:00. Era un hombre en estado de alteración, solicitando la
presencia policial en el domicilio.
Al llegar, los
efectivos entrevistaron a la denunciante, quien relató con angustia lo que
acababa de presenciar en su propio hogar. Posteriormente, la mujer fue
trasladada a la Comisaría de la Mujer para formalizar la denuncia, mientras que
el acusado fue detenido y llevado a la dependencia policial cerca de las 23:30.
A pesar de que el
hombre fue alojado en el sector de celdas judiciales, separado del resto de la
población carcelaria, la medida no impidió que se produjera la agresión.
Según el reporte,
durante la madrugada del martes, los oficiales de turno escucharon gritos
provenientes del área de calabozos. Al acudir, descubrieron que el detenido era
agredido por varios internos. Frente a esto, los agentes intervinieron y
evacuaron al hombre para resguardar su integridad física.
Durante la
inspección posterior, se constató que el calabozo N.º 3 había sido forzado:
tanto el pasador como el candado presentaban signos de haber sido violentados. Tras
el incidente, las autoridades solicitaron la presencia de Infantería para
realizar un ingreso controlado y evacuar a todos los detenidos del sector.
El personal
policial llevó a cabo una requisa exhaustiva en los calabozos y en las prendas
de vestir de los reclusos, aunque trascendió que no se hallaron elementos de
interés para la investigación. La médica de turno examinó a todos los internos
involucrados y solo constató lesiones leves en el hombre acusado de abuso
sexual infantil.
Mientras tanto,
la Policía inició una investigación para determinar las circunstancias exactas
en las que inició la agresión y esclarecer cómo los internos lograron vulnerar
el sistema de seguridad del calabozo.
La causa judicial
está en manos del Juzgado de Instrucción Penal N.º 2, que deberá establecer las
responsabilidades tanto en el presunto caso de abuso como en el episodio de
violencia carcelaria.
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